BADAJOZ: TIERRA QUEMADA

BADAJOZ: TIERRA QUEMADA. Muertes a causa de la represión franquista 1936- 1950.

BADAJOZ TIERRA QUEMADACayetano Ibarra Barroso, me ha enviado este libro de Javier Martín Bastos, editado por el Proyecto de Recuperación de la Memoria Histórica de Extremadura.

No es un libro para leerse “de pe a pa” sino para consultarlo cuando sea necesario.

Pedro Polo RamosDe momento he  buscado el nombre de mi tío Pedro Polo entre los asesinados en Montijo, está en la página 358 y lo he subrayado. Por cierto me ha extrañado no encontrar en las notas ni en la bibliografía la referencia al libro donde apareció por vez primera el listado de personas asesinadas en Montijo, y que para mí es libro de cabecera: “Introducción a la historia del movimiento obrero en Montijo”, de Juan Carlos Molano, editado por la Agrupación del Partido Comunista de España en 1982.

introducción a la historia del movimiento obrero en montijoTambién he leído los capítulos 1.1. La Guerra civil en Extremadura: operaciones militares, que sintiéndolo mucho me ha defraudado mucho.

Y el inicio del capítulo 1.2.- El control de la población: los mecanismos represivos y la eliminación del vencido. En este inicio se hace una reflexión sobre el concepto “represión”, con la que estoy bastante de acuerdo, dejando constancia de la ilegalidad del la violencia franquista y concluyendo con la indisoluble relación entre represión y franquismo.

Contrasta esta aclaración de conceptos con la cantidad de términos, a mi entender, peyorativos y políticamente incorrectos utilizados en el primer capítulo.

Para empezar se habla de guerra civil, y sin embargo después en diversos párrafos se habla de escasa actividad bélica. En Montijo al menos no hubo ningún tipo de guerra. Y no solo en Extremadura, al menos en Canarias  no hubo ningún tipo de guerra. La imposición del concepto “guerra”, lleva implícito asumir que hubo dos bandos enfrentados con la misma corresponsabilidad. Algo manifiestamente falso que actualmente defienden a ultranza los nietos de los asesinos que hoy en día ostentan cargos de gobierno. Pero que me parece bochornoso encontrármelo en un libro que pretende dignificar a las víctimas.

El concepto “guerra civil” es una imposición del lenguaje franquista que deberíamos ir modificando para ser políticamente correctos. En España hubo un golpe de estado y quienes lo apoyaron se dedicaron a asesinar a sangre fría a cientos de personas (111 concretamente en mi pueblo). Eso no es una guerra, eso es terrorismo genocida. La ONU lo llama crímenes de lesa humanidad. Todo menos guerra. Y ya lo de calificar una supuesta guerra de “civil” es propio del franquismo más rancio. En cualquier caso sería la guerra de la “guardia” civil, cuerpo que precisamente en Badajoz fue de los más terroristas durante todo el franquismo.

En la página 18 encuentro una frase que no llego a entender, la cito literalmente, subrayando el concepto que considero peyorativo e indignante: “Este avance hacia Madrid de las fuerzas del sur dirigidas por Franco fueron determinantes para muchos pueblos y ciudades de la provincia pacense, ya que a su paso dejó un rastro de desolación y muerte, produciéndose en los meses en que estas tropas pasaron por la provincia al menos 5000 paseos o fusilamientos de disidentes republicanos”. ¿Disidentes republicanos? Podría entenderse que los franquistas asesinaban a quienes disentían, es decir se sublevaban, contra la República. Algo incomprensible. Pero más bien parece ser que el autor se refiere como disidentes a quienes se mantenían fieles al gobierno legítimo. Lo que considero peyorativo.

En la página 19 leo “Las acciones encaminadas a ocupar otros núcleos de población en poder republicano”. El poder, tras la victoria del Frente Popular en las elecciones democráticas, estaba en manos de la población, de la ciudadanía. Los pueblos eran libres, no estaban bajo el poder de nadie. Hablar de “en poder republicano” puede tener connotaciones de imposición, de secuestro de la voluntad popular, de dictadura. Tal vez sea quisquilloso, pero considero que lo políticamente correcto sería haber evitado esa referencia peyorativa, la frase es más correcta simplemente expresada como “Las acciones encaminadas a ocupar otros núcleos de población”.

En cualquier caso lo que considero peor, más peyorativo y políticamente incorrecto está en la página 20 cuando se menciona que “La ofensiva republicana se inició el 5 de enero consiguiéndose en ese y los tres días siguientes algunos triunfos iniciales como fue la ocupación de Valsequillo y Fuenteovejuna en Córdoba, y Peraleda de Zaucejo y Granja de Torrehermosa en la provincia de Badajoz”

El concepto “ofensiva”, implica ofensa, ofender. La resistencia republicana por cierto, aunque en este párrafo hablemos concretamente de una estrategia militar trazada desde el ejército de la República democrática, esa resistencia sí que fue civil, desarrollada y organizada principalmente por organizaciones civiles como partidos políticos, sindicatos, asociaciones obreras, culturales y sociales y, en general, por la población civil. La resistencia no pretendía ofender a nada ni a nadie, sino mantener la legalidad y defender los derechos adquiridos durante la República. Sería más políticamente correcto hablar de “contraofensiva republicana”, porque la ofensiva era franquista, nunca republicana.

Y ya lo de la “ocupación” de las poblaciones es una falta de rigor histórico imperdonable. Las poblaciones estaban regidas por gobiernos democráticos elegidos libremente, los asesinos fascistas las ocuparon y sometieron y la resistencia republicana las liberaron.

A pesar de este lenguaje considero que este es un libro imprescindible para conocer más sobre los asesinatos masivos, no solo en Montijo, sino en el resto de los pueblos de Badajoz. Seguiré leyendo, y subrayando el lenguaje inapropiado, porque hacen falta más libros que nos cuenten y cuenten a nuestros descendientes la verdadera historia de nuestro Estado.

Me ha gustado mucho la obra de Jesús Bastos Ginarte que ilustra la portada del libro.

Jesús Bastos GinarteYa tuve una amistosa discusión sobre estos términos con un historiador de Zaragoza con el que cenamos tras el II Encuentro de Organizaciones de la Memoria y Víctimas del franquismo, también estaba en la cena Nuria Martínez, del Foro canario por la Memoria, colaboradora del libro “Tormenta en la Memoria”, donde se deja bien claro que en Canarias tampoco hubo ningún tipo de guerra, desde el primer día de la sublevación solo hubo asesinatos masivos por parte de los terroristas fascistas. Los historiadores siguen utilizando en sus estudios el lenguaje que impuso el franquismo, ya es hora de que escribamos nuestra propia historia con nuestro propio lenguaje, un lenguaje políticamente correcto, sin términos peyorativos, objetivo y democrático.

tormenta en la memoriaY yo voy a colaborar con la inminente publicación de un libro de “versos y reversos de la memoria”. Ya os contaré.

 

Anuncios

Un comentario en “BADAJOZ: TIERRA QUEMADA

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s