LA CORRUPCIÓN Y EL FRANQUISMO

LA CORRUPCIÓN Y EL FRANQUISMO

TRABAJOS FORZADOS

El hispanista Paul Preston publicó hace unos años una biografía de Franco donde entre otras cosas afirmaba que “con Franco no se inventó la corrupción, pero se crearon unos hábitos que se incrementaron con Franco. Durante el franquismo la idea del servicio público no era para el beneficio público, sino para el privado, y esos hábitos en mucha gente en los primeros años de la Transición fueron difíciles de cambiar”. Esta afirmación sería una prueba más de que la llamada “transición” no ha terminado y no terminará hasta que la jefatura del Estado sea elegida y/o revocada por sufragio universal.

En un artículo del periodista Juan Miguel Baquero con motivo de los cuarenta años de  desmemoria afirma que Franco era un corrupto que ejecutó mordidas desde el golpe de Estado. Un opresor que aflojó las cuentas públicas de España y estableció un entramado que desaguaba riqueza en su figura omnímoda.

El perfil latrocínico del fascista dictador comenzó haciéndose con casi 400 millones de euros tras la “cruzada” contra la República. Ninguna trama de corrupción de la democracia tiene parangón. Francisco Franco disfrutó cuatro décadas como Jefe de Estado ilegal e ilegítimo para acumular donaciones, sueldos, regalos y comisiones.

Según el historiador Ángel Viñas, Franco usaba leyes reservadas y ocultas al Boletín Oficial del Estado, disposiciones secretas que explotó desde el golpe de Estado hasta 1957. Una costumbre que solo conocían aquellos privilegiados que se ocuparon de llevarlas a la práctica.

Las mordidas al apoyo económico a la rebelión militar contra la República inauguran en octubre del 36 la cuenta corrupta que vive un episodio de oro al final de la guerra con las 600 toneladas de café entregado por el dictador brasileño Getúlio Vargas. Un regalo al Estado español que Franco pasó a la Comisaría de Abastecimientos y Transportes dependiente del Ministerio de Industria y Comercio y cobró por adelantado su importe, 7,5 millones de pesetas, que serían hoy unos 85,6 millones de euros. Viñas aclara que con una nómina en 1935 de 2.493 pesetas y de 50.000 como Jefe de Estado, la riqueza del golpista llegó en agosto del año 40 a 34,3 millones de pesetas. Un capital acumulado en diversas cuentas corrientes que suponen cerca de 388 millones de euros. Todo robado en solo cuatro años.

El dictador lideraba la patria convertido en una suerte de gestor avanzado de puertas giratorias. Corrupción y desarrollo se dieron la mano para amasar patrimonios y consolidar el capitalismo español. Familias del régimen, cuenta el periodista Mariano Sánchez Soler, pobladas de empresarios de fortuna, falangistas de clase media, funcionarios oportunistas, latifundistas de gatillo fácil, altos cargos a la búsqueda de multinacionales… unidos a la caza del dinero y entrenados en la autarquía de la posguerra para enriquecerse con el desarrollismo a partir de 1959.

CAMPO DE CONCENTRACIÓN EN MONTIJO

Franco, corruptor y corrupto, cosió a la clase dirigente en la confusión premeditada entre lo público y lo privado. Y ése carácter sistémico brotaba en cualquier aspecto de la vida, con el estraperlo como gran ejemplo cotidiano. Amén del tráfico de penicilina en el ámbito sanitario, el trabajo esclavo como inagotable fuente de recursos e incluso la necesidad de recomendaciones para salvar la vida, enumera el historiador José Luis Gutiérrez Molina.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s